jueves, 14 de abril de 2016

Descripción de buena suerte


No sonarte el despertador a las 6.30. Levantarte de forma natural a las 7.40 y maldecirte porque has de coger el AVE a las 8. Volar vistiéndote (y dar gracias por haberte dejado la ropa preparada la noche anterior). Coger el metro e ir pensando en positivo "no lo perderé, no lo perderé" pero, a su vez, ir pensando en alternativas "veo si puedo comprar otro billete, aunque tenga que pagarlo de mi bolsillo y aplazo la reunión a las 13". Salir del metro y convertirme en Carl Lewis (muy cogido con pinzas xD). Cruzarme con Rafa en el pasillo de Sants y casi escupirle en la cara para que no me pare (sorry, amigo!!!!). Pasar el control esquivando a la poli en plan ninja y llegar a la puerta del AVE a las 8.03. Exhausta. Roja como un pimiento. Con las piernas temblando. Patética. "Ya se ha ido", me dice la azafata. "Joder", digo yo. "Ve a los compañeros de información a ver si pueden ayudarte", dice la azafata. "Ojalá", digo yo. En el mostrador el chico más maravilloso del mundo me cambia mi billete por uno para el AVE de las 8.25, que llega a Madrid incluso antes que el de las 8, así que llego de sobras a la reunión de las 12. Y sin hacerme pagar nada. Creo sinceramente que ese chico era un ángel. Un salvador. Un Dios. Y aquí estoy, sentadita muy feliz, rodeada de ejecutivos con traje y corbata. Y yo con estos pelos. Voy al baño a quitarme las legañas...
Bon dia!

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