viernes, 28 de febrero de 2014

Desde que él no está

Cuando alguien te deja sientes que tu vida se derrumba, y se derrumba de verdad, pero despacito, en mi caso muuuy despacito, vas poniendo tiritas en todas las heridas (o en casi todas) y empiezas a ver que hay cosas buenas de que alguien te deje. ¡Buenísimas!

MI LISTA DE COSAS BUENAS DESDE QUE ÉL NO ESTÁ:

1- Reaprender a estar sola y tomar conciencia de mí misma (bendita Gestalt!)
2- Pasar más tiempo con mis amigos, recuperar y redescubrir algunos y hacer nuevos.
3- Decorar toda mi casa a mi gusto.¡Mi mundo es mío!
4- Descubrir nueva música, reencontrarme con la de antes y ponerla a todo trapo.
5- Hacer todos y cada uno de los planes que me apetecen.
6- Cocinar sólo cuando tengo hambre de verdad.
7- Adelgazar dos tallas sin esfuerzo.
8- Ver las pelis de mi lista de pelis pendientes y hacerla crecer con nuevas. ¡Y ninguna es de acción!
9- Leer más y volver a comprar "El jueves".
10- Tener sexo con desconocidos.
11- Disfrutar e ilusionarme con la incertidumbre del nuevo futuro mientras vivo intensamente el presente.
12- Sentirme independiente.
13- Vivir la experiencia de tener compañera de piso y que sea muy muy guay.
14- Alejarme de las cosas que me hacían daño. Y decir adiós a ciertas personas.
15- Recuperar la autoestima.
16- Decidir tener un gato y verlo crecer. Amor total por Vladimir :D
17- Redescubrir mi entorno y contextos más cercanos. ¡Viva mi barrio!
18- Volver a hacer fotos.
19- Trabajar en pijama.
20- Llorar todo lo que se me antoja por fuera y reírme por dentro. Al revés que antes.
21- Pensar en la posibilidad de viajar de nuevo a África (¡y donde sea!).
22- Saber, porque lo sé, que llegará alguien alucinante y sincero.
23- Volver a empezar y sentir que estoy creciendo.

Y mañana... ¡me voy a Lisboa! ^_^



sábado, 1 de febrero de 2014

Me presento

Un par de amigos conmemoran hoy cosas que estaban haciendo hace diez años, lo que me ha hecho pensar en qué estaba haciendo yo. Imagino que me estaba levantando de la cama para, un día más, llegar tarde al trabajo. Mi abuela me preparaba el zumo de naranja de todas las mañanas y hacía frío pero, aunque ella insistiera, no me preocupaba de taparme los riñones. Y tenía un montón de buenos amigos a los que seguramente vería por la tarde. 

Hoy, no concibo empezar un día sin hacerme un zumo de naranja recién exprimido, me cubro con varias capas de ropa antes de salir de casa y no tengo que preocuparme por cumplir un horario laboral. Sigo teniendo un montón de buenos amigos, los mismos y algunos nuevos. He cenado con ellos esta noche. Hoy, estoy contenta de la vida que tengo.

Soy Idoia y contaré cosas en este blog. ¡Hola!