domingo, 16 de noviembre de 2014

Bien

Delante mío hay una familia marroquí. Son tres mujeres, un hombre y seis niños. El niño del cochecito tiene ganas de soltarse las tiras que lo amarran. El resto van tranquilos, medio dormidos, no hacen nada por llamar la atención, ni siquiera juegan a ser niños. Menos la niña que debe tener unos cuatro años. Me mira, la miro y nos sonreímos. Hincha sus mofletes sin apartar la vista de mí, levanta sus dos deditos índice y los aplasta en su carita para hacer una pedorreta. Me río y hago lo mismo. Así durante las cinco paradas que me llevan hasta casa. Primero ella, luego yo. Y otra vez. Cuando llego a mi estación me acerco a ella y le digo '¡guapa!'. Se ríe y, cuando salgo del vagón, se gira para mirar al andén y me tira un besito. 

Salgo a la calle y veo venir a un chico de unos treinta años que va claramente pedo. Va solo y canta "bona nit, bona nit, bona niiiiiit. Bona nit, bona nit, bona niii-iit!". Cruzarme con él no son más de dos segundos, pero me transmite un buen rollo bestial. Lo va repitiendo mientras me alejo y pienso que tengo ganas de escribir sobre hoy y sobre lo bonita que es la vida a veces. Muchas veces. Tantas veces. 

Qué buen día, qué gran noche. Eco, eco, eco, ¡viva San Xibeco!. Hoy sólo podía terminar así.

'¿Cómo estás?', me preguntan a veces. 'Bien', solo puedo decir, 'muy bien'.


lunes, 28 de abril de 2014

Taxi

Después de que me perdonen dinero, me inviten a un peta, se esperen a que abra la puerta de casa... mi relación con el mundo del taxi sólo podía terminar de una forma: ¡teniendo una cita con un taxista! 

Él es Carlos, es muy buena persona (ue!), me hace reír mucho y hace unas fotos espectaculares. Dice que está nervioso. ¡Y yo también! Pero es que, como él dice "¡igual hoy es el primer día de nuestra nueva vida!"

Ya veremos qué pasa...

viernes, 28 de febrero de 2014

Desde que él no está

Cuando alguien te deja sientes que tu vida se derrumba, y se derrumba de verdad, pero despacito, en mi caso muuuy despacito, vas poniendo tiritas en todas las heridas (o en casi todas) y empiezas a ver que hay cosas buenas de que alguien te deje. ¡Buenísimas!

MI LISTA DE COSAS BUENAS DESDE QUE ÉL NO ESTÁ:

1- Reaprender a estar sola y tomar conciencia de mí misma (bendita Gestalt!)
2- Pasar más tiempo con mis amigos, recuperar y redescubrir algunos y hacer nuevos.
3- Decorar toda mi casa a mi gusto.¡Mi mundo es mío!
4- Descubrir nueva música, reencontrarme con la de antes y ponerla a todo trapo.
5- Hacer todos y cada uno de los planes que me apetecen.
6- Cocinar sólo cuando tengo hambre de verdad.
7- Adelgazar dos tallas sin esfuerzo.
8- Ver las pelis de mi lista de pelis pendientes y hacerla crecer con nuevas. ¡Y ninguna es de acción!
9- Leer más y volver a comprar "El jueves".
10- Tener sexo con desconocidos.
11- Disfrutar e ilusionarme con la incertidumbre del nuevo futuro mientras vivo intensamente el presente.
12- Sentirme independiente.
13- Vivir la experiencia de tener compañera de piso y que sea muy muy guay.
14- Alejarme de las cosas que me hacían daño. Y decir adiós a ciertas personas.
15- Recuperar la autoestima.
16- Decidir tener un gato y verlo crecer. Amor total por Vladimir :D
17- Redescubrir mi entorno y contextos más cercanos. ¡Viva mi barrio!
18- Volver a hacer fotos.
19- Trabajar en pijama.
20- Llorar todo lo que se me antoja por fuera y reírme por dentro. Al revés que antes.
21- Pensar en la posibilidad de viajar de nuevo a África (¡y donde sea!).
22- Saber, porque lo sé, que llegará alguien alucinante y sincero.
23- Volver a empezar y sentir que estoy creciendo.

Y mañana... ¡me voy a Lisboa! ^_^



sábado, 1 de febrero de 2014

Me presento

Un par de amigos conmemoran hoy cosas que estaban haciendo hace diez años, lo que me ha hecho pensar en qué estaba haciendo yo. Imagino que me estaba levantando de la cama para, un día más, llegar tarde al trabajo. Mi abuela me preparaba el zumo de naranja de todas las mañanas y hacía frío pero, aunque ella insistiera, no me preocupaba de taparme los riñones. Y tenía un montón de buenos amigos a los que seguramente vería por la tarde. 

Hoy, no concibo empezar un día sin hacerme un zumo de naranja recién exprimido, me cubro con varias capas de ropa antes de salir de casa y no tengo que preocuparme por cumplir un horario laboral. Sigo teniendo un montón de buenos amigos, los mismos y algunos nuevos. He cenado con ellos esta noche. Hoy, estoy contenta de la vida que tengo.

Soy Idoia y contaré cosas en este blog. ¡Hola!